“No hay arquitecturas, hay problemas y al resolver un problema según los condiciones y los datos que tenemos sale una arquitectura.”

Como bien nos cuenta en el prólogo Moisés Puente, editor del libro: “Alejandro de la Sota no se prodigaba demasiado escribiendo, y podría decirse que, como sucedía con su arquitectura, solo lo hacía cuando lo creía necesario”.

En unos momentos en los que la crisis golpea no solo la salud, sino también las ideas, las creencias, nuestro propio papel en el mundo, merece la pena volver al pensamiento transparente, tranquilizador, esperanzado, lógico y poético de los textos con los que Alejandro de la Sota trató de hablar de su arquitectura. Siempre decía que no es la palabra el medio de expresión del arquitecto, sin embargo, a través de ellos se nos iluminan no solo sus obras sino, lo que quizás sea más importante, una forma de entender la arquitectura. Os animamos a leerlo y a disfrutarlo, a compartir también aquello que os inspire, a comentarlo en vuestros blogs, o twitter o, cuando llegue el momento, en conversación tranquila con los colegas de profesión.

 

Ya disponible en la tienda de publicaciones