Tras una agitada actividad en Facebook y la valoración del Jurado, ¡Ya tenemos ganadores del concurso de fotografía del Gimnasio Maravillas!

El jurado formado por José Manuel López Peláez, (arquitecto, Catedrático de la ETSA de Madrid), Juan Francisco de la Torre Calvo (arquitecto, profesor de la ETSA de Madrid), María González Pendas (arquitecta, profesora en Columbia University), Orsina Simona Pierini (arquitecta, profesora del Politécnico di Milano) y Julio Jiménez Corral (arquitecto y fotógrafo) han fallado en favor de:

  1. Alejandro Campos Uribe (1º premio)
  2. Gonzalo Martín (2º premio)
  3. Pedro Ponce Gregorio (3º premio)

concurso maravillas

Las reflexiones del jurado:

1º Premio:

Hemos considerado que esta imagen ofrece una interpretación muy potente del gimnasio al amplificar, con gran calidad estética y fotográfica, tanto el papel que juega la luz como el dinamismo del espacio interior, con los niños que juegan al futbol en plena acción. En sus propias fotografías Alejandro de la Sota enfatizó la relevancia del movimiento en este proyecto. Otro aspecto de esta fotografía que recuerda las intenciones de Sota, es la manera en que la arquitectura misma—o la materialidad de la arquitectura— desaparece en pos de las cualidades del espacio.  Aquí, la estructura de cubierta solo se adivina y las paredes se difuminan para ceder todo el protagonismo al gimnasio en uso.

2º Premio:

La elección del ángulo de toma y del momento del día, tanto en la luz como en el uso con los niños como enfrentándose a la propia sección de las cerchas, hacen de esta fotografía una interpretación evocadora de la ya clásica imagen del gimnasio Maravillas. Cabe destacar también la textura y el nivel de detalle que ofrece esta imagen  de la estructura de aulas y cubierta, si bien la toma podría haberse ampliado para mostrar el encuentro con la fachada.

3º Premio:

Seleccionamos esta fotografía como representante de la dificultad que el Gimnasio Maravillas parece producir a quien se acerca a representarlo a través de una imagen. Esa es al menos la impresión que nos queda del conjunto de fotografías concursantes, dónde el gimnasio se presenta en general como elusivo, difícil, oblicuo. En esta fotografía, el dibujo de la famosa sección en la pizarra evoca esa reticencia, ese escape del entendimiento a la vez que nos recuerda lo relevante que era para Alejandro de la Sota la idea arquitectónica, o el nivel intelectual y reflexivo de la arquitectura. El enmarque y la luz podrían haberse ajustado para mayor calidad fotográfica.

Como conclusión, proponemos la disposición elusiva ante esta obra no como un final sino como una provocación. Esperamos que los resultados de este concurso sean punto de partida para interpretaciones más imaginativas y más frescas del Gimnasio Maravillas, donde escapar de imágenes comunes y explorar, con ojo analítico y calidad estética, otras dimensiones—desde la condición urbana hasta la materialidad de su construcción—que nos permitan descubrir aspectos nuevos de la obra de Alejandro de la Sota.